Beneficios y propiedades del jamón ibérico

Beneficios y propiedades del jamón ibérico

Como todo o casi todo en esta vida, comer jamón en dosis moderadas es beneficioso

 

El jamón ibérico es un tipo concreto de jamón procedente del cerdo ibérico (raza autóctona de la península ibérica). Este tipo de cerdo se cría únicamente en algunas regiones de España y Portugal, y gastronómica y nutricionalmente es muy apreciado ya que existe una gran diferencia entre este tipo de jamón y el jamón serrano normal (y no sólo para el paladar).

Hasta ahora se pensaba que el jamón serrano contenía mucha grasa y por ello debía de ser excluido de las dietas hipocalóricas. Igualmente se creía que no era cardiosaludable y, por tanto, no debía consumirse por elevar los niveles de colesterol. Pues bien, vamos a desterrar algunos mitos, ya que esto no ocurre en el caso del jamón ibérico.

El jamón ibérico, no tiene por qué ser excluido de nuestra dieta por razones de peso: 100 gramos de jamón ibérico de pata negra sólo aportan 250 calorías. Además, su consumo no eleva los niveles de colesterol ya que es un alimento muy rico en ácidos grasos monoinsaturados (después del aceite de oliva, el jamón ibérico es la principal fuente de ácido oleico), mientras que la proporción de grasas saturadas es muy baja.

Es un alimento muy recomendable para cualquiera, pero especialmente para los deportistas, ya que, es una gran fuente de proteínas de calidad. Cada 100 gramos de este tipo de jamón nos aporta 43 gramos de proteínas, por tanto, es ideal para favorecer el desarrollo de la masa muscular.

También es rico en minerales (como calcio, hierro, zinc, magnesio), y en vitaminas del grupo B (B1, B2, B6, B12).

 

Fuente: Natalia López Bueno